Glosario
Etapas de Cicatrización
Las fases por las que pasa un tatuaje nuevo a lo largo de unas dos a cuatro semanas.
Las Etapas de cicatrización son las fases predecibles por las que pasa un tatuaje recién hecho a medida que la piel se repara, que por lo general abarcan de dos a cuatro semanas para la superficie y más tiempo para las capas profundas. En la primera etapa, que dura unos días, el tatuaje es una herida abierta: puede doler, verse rojo y supurar una mezcla de plasma, sangre y tinta, lo cual es normal y suele remitir rápido con una limpieza suave. La segunda etapa trae descamación a medida que la piel exterior se desprende, a menudo acompañada de un picor notable; la superficie puede verse apagada o con costras y parecer perder color de forma temporal. Es importante no rascar ni pellizcar en esta fase, ya que hacerlo puede arrancar tinta y alterar el diseño. En la tercera etapa la superficie parece cicatrizada, pero la piel profunda aún se está asentando, lo que a veces deja un leve brillo o un tacto ceroso durante varias semanas antes de que el tatuaje se vea del todo mate y nítido. A lo largo del proceso, un enrojecimiento leve, costras ligeras y picor son de esperar. Las señales de alarma que se salen de la cicatrización normal incluyen enrojecimiento que se extiende, dolor creciente, hinchazón, calor o pus, que pueden indicar una infección y requieren la valoración de un médico en lugar de esperar a que pase.