Glosario
Costras
La corteza que se forma sobre un tatuaje en cicatrización a medida que la piel se repara.
Las Costras son la formación de una corteza protectora sobre un tatuaje en cicatrización a medida que la piel sella y repara la herida creada por la aguja. Una costra ligera es una parte normal de la recuperación y suele aparecer en la primera semana, desde finas capas descamadas hasta parches algo más gruesos sobre las zonas más trabajadas. La corteza se forma a partir de plasma seco, sangre y exceso de tinta, y protege la piel nueva que se desarrolla por debajo mientras el tatuaje se asienta. A medida que avanza la cicatrización, estas costras se aflojan de forma natural y se desprenden solas, a menudo junto con la descamación y el picor típicos de la etapa intermedia. La regla más importante es no pellizcar, rascar ni retirar las costras a la fuerza, porque arrancarlas antes de tiempo puede levantar tinta, crear zonas con manchas o descoloridas e incluso causar cicatrices que deformen el diseño. Mantener la zona ligeramente hidratada y limpia ayuda a que las costras se mantengan flexibles para que se desprendan de forma limpia en lugar de agrietarse. Una costra fina y uniforme es por lo general lo esperable, mientras que una corteza gruesa, elevada, supurante o muy dolorosa, sobre todo con enrojecimiento que se extiende o calor, puede indicar irritación o infección y conviene mostrarla a un profesional. La paciencia durante la fase de costras influye mucho en lo nítido y uniforme que se vea el tatuaje terminado.